lunes, 3 de mayo de 2010

RENACIMIENTO

Renacimiento es el nombre dado a un amplio movimiento cultural y espiritual que se produjo en Europa Occidental en los siglos XV y XVI. Sus principales exponentes se hallan en el campo de las artes, aunque también se produjo una renovación en las ciencias, tanto naturales como humanas y en el aspecto económico y político de las sociedades.
El Renacimiento es fruto de la difusión de las ideas del
humanismo, que determinaron una nueva concepción del hombre frente al mundo. Con el término "humanismo" se indica el proceso innovador, inspirado en la Antigüedad clásica grecorromana y en la consolidación de la importancia del hombre. Las obras de la Antigüedad Clásica resumían a la perfección la creación humana y creían que en ella debían buscarse los elementos para comprender al mundo y a las sociedades, es decir, que situaba al ser humano en el centro de la reflexión y el pensamiento para poder descubrir su origen, su lugar en el Universo y llegar a comprenderlo. Consideraba al hombre como la más perfecta creación de Dios y enfatizaba la capacidad humana de dominar la naturaleza a través de la razón y la experiencia
El nombre "renacimiento" se utilizó porque éste retomaba los elementos de la cultura clásica. El término simboliza la reactivación del conocimiento y el progreso tras siglos de predominio de un tipo de mentalidad dogmática establecida en la Europa de la
Edad Media. Esta nueva etapa planteó una nueva forma de ver el mundo y al ser humano, el interés por las artes, la política y las ciencias, revisando el teocentrismo; en el cual la vida humana estaba regida por Dios y en donde se creía que la tierra era un lugar de sufrimiento para la vida eterna. Sustituyéndolo por cierto antropocentrismo en el cual se encontraba al ser humano como centro del Universo.
El Renacimiento es una época de importantes transformaciones en todos los aspectos. Se fueron elaborando nuevas interpretaciones del mundo, más apegadas a la realidad terrenal. La clave es el empleo de la razón como fuente del conocimiento, del saber frente a los textos sagrados y la tradición medieval. En el aspecto religioso surgen críticas que conllevan a que la religión católica entre en crisis. Finalmente se llega a una ruptura de la que surge la reforma luterana, que negaba cualquier teoría respecto a los méritos personales aplicables a la salvación, la mediación de los santos y la veneración de las imágenes. Luego de esto suerge la creación de la religión protestante basada en estos conceptos.
La ciencia evoluciona y se producen descubrimientos geográficos. Nuevos territorios como América se descubren y se muestra un mayor aprecio hacia la naturaleza.
Por otro lado se caracterizó por una nueva actitud frente al conocimiento basada en la experimentación y el uso de la razón humana que, muchas veces, se comenzaron a contraponer con las verdades consideradas como irrefutables por la Iglesia.
Un ejemplo de estas contraposiciones fue la teoría postulada por Nicolás Copérnico, en la que sostuvo que el Sol era el centro del Universo y que la Tierra giraba una vez al día sobre su eje y, a su vez, realizada una translación completa alrededor del Sol a lo largo de un año.
Por otro lado, se desarrolló la Astronomía, la Matemática, la Cartografía y la Medicina y se difundieron numerosos inventos que buscaban solucionar las necesidades cotidianas.
En el aspecto económico aparece el primer capitalismo que basa en el mercantilismo. Tiene como principales características el recurso al crédito, la creación de la banca, la separación entre capital y trabajo, la agrupación de comerciantes.
La mayor parte de la producción manufacturera siguió siendo controlada por los gremios, que fijaban el precio, la calidad y la cantidad de lo producido.
Por otro lado, los mercaderes o comerciantes abastecían a los campesinos de materias primas para que produjeran textiles y luego se encargaban de la distribución y comercialización de los productos.
El proceso económico también se dinamizó por la creación de caminos y rutas comerciales que comunicaban aldeas entre sí.

El nuevo modelo político consiste en la creación de un estado moderno, expansivo territorialmente con un monarca absoluto y un estado poderoso económica, política y militarmente.
Así mismo, los Estados Modernos se caracterizan por la centralización del poder político del Rey, quien era el único que podía tomar decisiones; las monarquías debieron enfrentarse al poder de la nobleza y el clero, así también como retomaron su antiguo privilegio de designar a las autoridades de la Iglesia y poner límites a las decisiones del Papa para poder controlar su poder.
Todos los habitantes del reino le debían obediencia al monarca. Para que esta obediencia se cumpliera, los reyes se basaron en una serie de medidas como fueron el derecho; la burocracia administrativa que se basaba en funcionarios de la nobleza encargados de hacer cumplir las órdenes reales dentro del territorio; el ejército permanente a los que se pagaba por su tarea; el sistema de impuestos para sostener los gastos de los nuevos Estados y la diplomacia que representaba al monarca en otras cortes reales.

El cambio en la sociedad renacentista radica en el ascenso de la burguesía, la pérdida de poder político del alto clero y también de la nobleza.
El Renacimiento no fue un fenómeno unitario desde los puntos de vista cronológico y geográfico. Su ámbito se limitó a la cultura europea y a los territorios americanos recién descubiertos, a los que las novedades renacentistas llegaron tardíamente. Su desarrollo coincidió con el inicio de la
Edad Moderna, marcada por la consolidación de los Estados europeos, los viajes transoceánicos que pusieron en contacto a Europa y América, la descomposición del feudalismo, el ascenso de la burguesía y la afirmación del capitalismo.

Luego de una crisis en Europa, mejoraron la alimentación y las condiciones de vida de los habitantes, lo que trajo como consecuencia el aumento de la población y, asó mismo, de la consumición lo que impulsó la recuperación de la agricultura y de nuevas tierras para el cultivo. Junto con esto, se pusieron en práctica algunos avances técnicos (rotación de cultivos, pastoreo). Los dueños de las tierras comenzaron a arrendarlas a los campesinos o a darlas en aparcería, es decir, que la producción se repartía entre el dueño de la tierra y el que la cultivaba. Gracias a este avance, muchos hombres de negocios comenzaron a comparar tierras lo que permitió que crezca el circuito económico entre las cuidades y el campo.
El surgimiento de un nuevo grupo social, la burguesía, también es característico de esta época.
Los burgueses pertenecían a un sector no del todo privilegiado puesto que debían pagar impuestos y no gozaban de derechos políticos y rara vez participaban en alguna asamblea convocada por el rey. Muchos de ellos compraban tierras procurando imitar la forma de vida noble, mientras que otros intentaban buscar una identidad y un prestigio basados en su riqueza.
Por otro lado, los nobles, integraban un sector dominante dentro de la sociedad y se caracterizaban por su grado de privilegio; sin embargo, la alta nobleza poseedora de tierras era la minoría. Por debajo de ella, se podía encontrar la nobleza togada, la cual había accedido al poder gracias a la compra de títulos y cargos; y por debajo, la baja nobleza la cual se hallaba endeudada y empobrecida pero sin perder la producción de sus tierras.
Luego, podíamos encontrar a los campesinos y artesanos, quienes en algunas regiones siguieron vinculados aun señor feudal; pero, en las zonas más prósperas en donde la agricultura se había desarrollado se produjo una diferenciación entre campesinos ricos, es decir, aquellos que arrendaban las tierras a nobles y lograban acumular una buena ganancia y venderla al mercado, y campesinos pobres quienes solo producían para su autoabastecimiento.
En el último escalón social se encontraban los esclavos, pobres y marginados. Muchos de estos marginados fueron fruto de los campesinos que debieron trasladarse a las cuidades a causa de las guerras y transformaciones de la agricultura.
Trataban de vivir de la abundancia de los pobres quienes mostraban mucha tolerancia hacía ellos ya que necesitaban de ellos para demostrar su rango social, formando así una ‘sociedad parasitaria’.

Históricamente, el Renacimiento fue contemporáneo de la Era de los
Descubrimientos y las conquistas ultramarinas. Esta «Era» marca el comienzo de la expansión mundial de la cultura europea, con los viajes portugueses y el descubrimiento de América por parte de los españoles.

El
desmembramiento de la cristiandad con el surgimiento de la Reforma protestante, la introducción de la imprenta, entre 1460 y 1480, y la consiguiente difusión de la cultura fueron uno de los motores del cambio. El determinante, sin embargo, de este cambio social y cultural fue el desarrollo económico europeo, con los primeros atisbos del capitalismo mercantil. En este clima cultural de renovación, surgió a principios del siglo XV un renacimiento artístico en Italia, que se extendería de inmediato a otras naciones de Europa.
El Renacimiento rompió, conscientemente, con la tradición artística de la
Edad Media, a la que calificó como un estilo de bárbaros, que más tarde recibirá el calificativo de gótico
El artista tomó conciencia de individuo con valor y personalidad propios, se vio atraído por el saber y comenzó a estudiar los modelos de la antigüedad clásica a la vez que investigaba nuevas técnicas (claroscuro en pintura, por ejemplo). Se desarrollan las formas de representar la
perspectiva y el mundo natural con fidelidad; interesan especialmente la anatomía humana y las técnicas de construcción arquitectónica. El paradigma de esta nueva actitud es Leonardo da Vinci, quien dominó distintas ramas del saber, pero del mismo modo Miguel Ángel Buonarroti, Rafael Sanzio, Sandro Botticelli y Bramante fueron artistas conmovidos por la imagen de la Antigüedad y preocupados por desarrollar nuevas técnicas escultóricas, pictóricas y arquitectónicas, así como por la música, la poesía y la nueva sensibilidad humanística. Todo esto formó parte del renacimiento en las artes en Italia.

Diferentes etapas históricas marcan el desarrollo del Renacimiento:
La primera tiene como espacio cronológico todo el
siglo XV, es el denominado Quattrocento, y comprende el Renacimiento temprano que se desarrolla en Italia.
La segunda, afecta al siglo XVI, se denomina
Cinquecento, y su dominio artístico queda referido al Clasicismo o Renacimiento pleno, que se centra en el primer cuarto del siglo. En esta etapa surgen las grandes figuras del Renacimento en las artes: Leonardo, Miguel Ángel, Rafael. Es el apogeo del arte renacentista. Este periodo desemboca hacia 1520-1530 en una reacción anticlásica que conforma el Manierismo, que dura hasta el final del siglo XVI.
Mientras que en Italia se estaba desarrollando el Renacimiento, en el resto de Europa se mantiene el
Gótico en sus formas tardías, situación que se va a mantener, exceptuando casos concretos, hasta comienzos del siglo XVI.

No hay comentarios:

Publicar un comentario